La respuesta que esperas viniendo de un centro especializado en terapia de pareja en infidelidad será: SÍ, POR SUPUESTO. Pues realmente la cosa tiene más miga. Efectivamente la respuesta es sí, puede ser eficaz, pero la clave es ¿de qué depende que sea eficaz?

En primer lugar, de la pericia del terapeuta. Puedo ser un buen terapeuta de pareja, pero no disponer de herramientas para abordar un problema tan particular como es la infidelidad.

En segundo lugar, depende del momento. Y me explico. Puede que una pareja me solicite terapia de pareja a causa de una infidelidad pero el miembro de la pareja que ha sufrido la infidelidad se encuentre todavía en una fase de gran rabia y desconfianza y quien cometa la infidelidad se encuentre en una fase de desánimo a pesar de todos los intentos sinceros de recuperar la relación por la actitud intensamente crítica. En estos casos abordaríamos individualmente el problema.

En tercer lugar, depende de la disposición al trabajo de los dos miembros. El infiel y el que la sufre. Por lo general las personas tienen la idea de que quien comete la infidelidad es quien debe trabajar. Nada más lejos de la realidad. Ambos deben hacer un trabajo.

La terapia de pareja para superar una infidelidad es muy adecuada cuando ambos miembros quieren recuperar la relación, aunque haya momentos en los que existan dudas. Para que la terapia de pareja tenga éxito deben darse cuatro condiciones:

a) Ruptura del vínculo por parte del miembro infiel de la pareja con el/la amante. Claro y explícito.
b) Reconocimiento del daño provocado e intención de repararlo
Por parte de quien sufre la infidelidad:
c) Intención de cortar las preguntas reiterativas sobre los hechos. Hacerse un listado de preguntas y formularlas todas de una vez. El otro miembro de la pareja debe aceptar responderlas sinceramente.
d) Compromiso de no utilizar la infidelidad como instrumento de poder.

Una terapia de pareja por infidelidad nunca puede ser efectiva si no hay una ruptura clara y explícita con el/la amante. Haya habido o no sexo, se trate de una infidelidad virtual o física, haya o no enamoramiento. Siempre debe haber una ruptura explícita.

Cuanto más sincero se sea en el proceso terapéutico más probabilidades tenemos de éxito. Es frecuente que quien ha cometido la infidelidad con intención de no herir más al ofendido se calle cosas, omita hechos. Esto es un error que luego cuesta restaurar en terapia. Si se descubre después, se vuelve a reactivar todo el sistema de vigilancia y desconfianza en la pareja.

La gente se sorprende de que una infidelidad se pueda perdonar. Yo lo que digo es que la infidelidad es una ocasión para mejorar la relación, una ocasión dolorosa que ojalá no se produjera. Lo comprobamos todos los días en la consulta. Se puede perdonar pero no se puede obligar a perdonar. Os lo aseguro, funciona pero no es infalible, eso sí, porque depende mucho de la disposición de las personas. Te escuchamos.

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